El Atlético asalta Nervión y deja al Sevilla tocado
El conjunto rojiblanco se impone 1-3 en el Sánchez-Pizjuán en un partido intenso, de emociones fuertes y en el que el Sevilla volvió a pagar muy caro sus errores
Nervión volvió a rugir, pero esta vez la fiesta terminó vestida de rojiblanco. El Atlético de Madrid golpeó con fuerza en el Ramón Sánchez-Pizjuán y se llevó una victoria por 1-3 ante el Sevilla, en un encuentro que tuvo de todo: intensidad, ocasiones, reacción sevillista y, sobre todo, la pegada de un Atlético que supo aprovechar cada oportunidad.
El Sevilla salió dispuesto a vender cara su piel. Con el empuje de su afición, los locales buscaron desde el comienzo llevar el partido a su terreno, presionando y tratando de incomodar a un Atlético que no se dejó intimidar.
Pero enfrente estaba un equipo acostumbrado a sobrevivir en escenarios complicados.
Los rojiblancos fueron encontrando poco a poco su sitio sobre el césped. Cada recuperación se convertía en una amenaza y cada llegada llevaba peligro. El Atlético entendió que el partido podía decidirse en las áreas y ahí fue donde terminó marcando la diferencia.
El Sevilla no bajó los brazos. Ni mucho menos. Con el marcador en contra, los hispalenses tiraron de orgullo y encontraron el camino para volver a meterse en el encuentro. Nervión volvió a creer y durante algunos minutos el partido se convirtió en un auténtico intercambio de golpes.
Pero el Atlético no perdonó.
Cuando más apretaba el Sevilla, el conjunto madrileño volvió a demostrar su contundencia y encontró el camino hacia el 1-3, un golpe que dejó prácticamente sentenciado el encuentro.
El Sánchez-Pizjuán intentó empujar hasta el último segundo, pero esta vez no hubo remontada. El Sevilla lo buscó con corazón, mientras el Atlético defendía su ventaja con oficio y experiencia.
El pitido final confirmó la realidad de la noche: el Atlético fue más contundente, más efectivo y supo jugar mejor sus cartas en los momentos decisivos.
El Sevilla se queda con la sensación amarga de haberlo intentado, pero sin premio. El Atlético, en cambio, abandona Nervión con tres puntos de enorme valor y con la sensación de haber dado un golpe encima de la mesa.
Nervión soñó con una noche grande. El Atlético tenía otros planes.
