El Almería se agarra al liderato con una victoria de oficio en Zubieta (2-4)
La UD Almería suma su séptima victoria consecutiva tras superar a la Real Sociedad B en un partido en el que la pegada rojiblanca terminó imponiéndose al empuje local. Los de García Pimienta resolvieron con cuatro tantos un encuentro exigente, marcado por la lluvia, los errores defensivos del filial donostiarra y la destacada actuación de Andrés Fernández.
El conjunto indálico volvió a demostrar que atraviesa un momento dulce. Sin necesidad de dominar todas las fases del juego, supo aprovechar sus oportunidades para llevarse tres puntos que refuerzan su posición al frente de la clasificación.
El Almería golpeó primero en el minuto 23. Brian Cipenga aprovechó una acción ofensiva para abrir el marcador y poner por delante a los visitantes. El tanto dio confianza a los rojiblancos, que encontraron de nuevo el camino del gol en el minuto 38, cuando Miguel de la Fuente amplió la ventaja hasta el 0-2.
La Real Sociedad B no había dicho su última palabra, pero el Almería se marchó al descanso con una renta importante y la sensación de tener el encuentro bajo control en el marcador.
Tras la reanudación, Sergio Arribas transformó un penalti en el minuto 54 para establecer el 0-3. El partido parecía encarrilado, aunque el filial donostiarra reaccionó rápidamente. Lander Astiazarán recortó distancias en el minuto 58 y devolvió la incertidumbre a un encuentro que todavía tenía mucho que ofrecer.
A partir de ese momento, el Almería tuvo que emplearse a fondo para contener las acometidas locales. La Real Sociedad B encontró espacios y acumuló ocasiones, pero se topó con un Andrés Fernández decisivo bajo palos, capaz de sostener a su equipo cuando más lo necesitaba.
La insistencia del conjunto donostiarra encontró premio en el tiempo añadido, cuando Arkaitz Mariezkurrena puso el 2-3 y apretó el marcador. Sin embargo, el Almería terminó respirando con el tanto en propia puerta de Iñaki Rupérez, que cerró el definitivo 2-4.
Tres puntos de enorme valor para un Almería que encadena siete triunfos consecutivos y confirma su candidatura a pelear por los objetivos más ambiciosos de la temporada. En Zubieta, los rojiblancos no firmaron un partido perfecto, pero volvieron a demostrar una virtud fundamental: saber sufrir y ganar cuando el encuentro se complica.
El líder no afloja. El Almería mantiene su dinámica ganadora y continúa alimentando la ilusión de una afición que empieza a disfrutar de un equipo capaz de sacar adelante partidos de máxima exigencia.
