El Eibar baja de las nubes al Granada
Los armeros se imponen con contundencia (3-0) a un Granada que pierde su condición de lÃder y encaja su primera derrota del curso
El Granada se llevó de Ipurua un golpe de realidad. El conjunto rojiblanco cayó con claridad por 3-0 ante el Eibar en un encuentro en el que los locales fueron superiores prácticamente de principio a fin y dejaron al equipo de Pacheta sin capacidad de reacción.
El Eibar salió con una intensidad asfixiante, presionando arriba y dificultando desde el primer minuto la salida de balón del Granada. Los armeros avisaron primero y no tardaron en encontrar el premio.
En el minuto 7, Iván Gil recogió un balón en la frontal y soltó un auténtico latigazo que se coló en la porterÃa de Raúl Lizoain. El 1-0 ponÃa por delante a un Eibar que estaba jugando con mucha más velocidad y determinación.
El Granada trató de reaccionar y tuvo alguna aproximación, pero le costaba encontrar espacios ante un rival muy bien plantado. Los locales, en cambio, seguÃan llegando con peligro y antes del descanso volvieron a golpear.
En el 43, Adu Ares amplió la ventaja con el 2-0, dejando al Granada contra las cuerdas justo antes de marcharse a vestuarios.
Pacheta intentó cambiar el rumbo del partido tras el descanso, pero el Eibar no dio opción a la remontada. Apenas transcurridos doce minutos de la segunda mitad, Jon Guruzeta apareció para firmar el tercero y sentenciar prácticamente el encuentro.
Con el 3-0, el Granada buscó al menos recortar distancias, pero se encontró con un Eibar sólido, ordenado y cómodo con su ventaja. Los armeros incluso terminaron el encuentro con diez tras la expulsión de Jair, aunque el conjunto nazarà no encontró la manera de aprovechar la superioridad.
El pitido final confirmó una derrota contundente para el Granada, que pierde asà su condición de invicto tras un inicio de campeonato ilusionante.
Por contra, el Eibar encadena tres victorias consecutivas, suma ya nueve puntos y se presenta como uno de los equipos que quiere estar arriba.
Ipurua vuelve a ser territorio maldito para el Granada. Y esta vez, además, el golpe fue contundente: 3-0.
